John MacArthur analiza las enseñanzas transcurridas en el Aposento alto

John MacArthur, maestro de la Biblia y destacado autor, analiza las enseñanzas de Jesús contenidas en Juan 13-15, transcurridas en el Aposento alto. Especialmente son analizadas las promesas de Jesús y su última voluntad para sus discípulos.

En este libro el autor invita al lector a volver a esa noche y a la gloriosa esperanza que tenemos en nuestro Señor, a fin de poder conocer la paz que él mismo sintió en sus últimas horas, la paz de aquel que ha vencido al mundo.

 “En el relato de Juan 13:12:17”, explica MacAthur, “Jesús está argumentando de mayor a menor: “Así que, después de haberles lavado los pies, tomó su manto, se volvió a sentar a la mesa y les dijo: —¿Entienden lo que les he hecho? Ustedes me llaman Maestro y Señor y dicen bien, porque lo soy. Pues bien, si yo, el Señor y el Maestro, lavé sus pies, también ustedes deben lavarse los pies los unos a los otros. Porque ejemplo les he dado para que, así como yo se los hice, ustedes también lo hagan. De cierto, de cierto les digo que el siervo no es mayor que su señor ni tampoco el apóstol es mayor que el que lo envió. Si saben estas cosas, bienaventurados son si las hacen” (Juan 13:12-17).

“Si el Señor de la gloria estaba dispuesto a ceñirse con una toalla, asumir la forma de siervo, adoptar el papel del esclavo más bajo y lavar los pies sucios de discípulos pecadores, era razonable que los discípulos estuvieran dispuestos a lavarse los pies los unos a los otros. El ejemplo visual de Jesús fue seguramente mucho más efectivo que una amonestación verbal acerca de la humildad. Fue algo que los discípulos jamás olvidaron”, concluyó MacArthur.

Profundizando en estos capítulos del Evangelio de Juan, John Mac Arthur explica que algunos cristianos creen que Jesús estaba instituyendo formalmente una ordenanza para la iglesia. “Algunas iglesias practican el lavado de pies con un rito parecido a la manera en que nosotros celebramos el bautismo y la comunión. Yo no tengo nada en contra de tal práctica, pero no creo que este pasaje esté enseñando este punto de vista. Jesús no estaba abogando por un servicio formal y ritualista de lavado de pies”, señaló el autor.