Harry Samuel Maldonado declara en Expolit «Estoy en victoria»

Harry Samuel Maldonado declara en Expolit «Estoy en victoria»

Expolit 2016 será el escenario del lanzamiento promocional del sencillo Estoy en Victoria, que hace parte del nuevo álbum musical de Harry Samuel Maldonado titulado Rompiendo.

Estoy en Victoria es una balada compuesta por Edward de Oleo. El mensaje de este tema es un llamado a salir del conformismo y unirnos para cambiar la historia. «Es tiempo de provocar un “Rompimiento” y declarar que estamos en victoria», enfatiza el cantante puertorriqueño.

El disco fue producido por los talentosos Isaías Pagan, Armando Sánchez y Onix (baterista de Redimi2). Se compone de 10 canciones de las cuales 3 son de la autoría de Harry Samuel. Es un álbum que maneja diferentes géneros musicales entre los que predominan el pop, power balad, techno y un toque de clásico.

harry samuel maldonado«Son canciones con letras llenas de amor, fe y esperanza, que en conjunto provocan un “Rompimiento”, para alcanzar lo que todavía no ha sido alcanzado», afirma Harry.

Este joven conferencista, predicador y cantautor cuenta con 10 años de ministerio dentro y fuera de su natal Puerto Rico. Es hijo de los reconocidos pastores Harry y Virgen Maldonado. Inició la gira promocional del disco unos meses atrás en la Isla, y el tour se ha extendido a diferentes ciudades de los Estados Unidos.

«La experiencia ha sido maravillosa, ver personas retomando su fe, otros siendo empoderados para ir tras sus sueños y propósitos, otros siendo sanados a través de las canciones y ministración’ en fin tiempos de “Rompimiento” y bendición», confiesa Maldonado.

El talentoso músico estará del 15 al 18 de septiembre en la cuidad de Miami, para ser parte de Expolit 2016, la convención cristiana más grande de Hispanoamérica.

En este magno evento podrás conocer a Harry Samuel Maldonado: el ministro, el cantante pero ante todo, el ser humano que quiere ayudar a las personas a través de su música a romper todo obstáculo que no les permite alcanzar el propósito que Dios ha depositado en el corazón de cada uno de sus hijos.