CLC Colombia renueva su compromiso durante el 26 Encuentro Nacional de Libreros

CLC Colombia renueva su compromiso con Dios, la familia que conforma este ministerio y los libreros; asumiendo con responsabilidad el reto de compartir el mensaje de Salvación a través de la literatura.

El año pasado celebramos y compartimos los primeros 40 años de ministerio en Colombia; 40 años en que hemos hecho un trabajo arduo, intenso y lleno de satisfacciones. Cada libro que se pone en las manos de un lector lleva la esperanza de que conozca el amor de Dios y Él pueda transformar su vida”, expresó David Pabón Serrano, director nacional de CLC Colombia®.


Este año CLC Colombia® renovó su compromiso de brindar un buen servicio, de tener un buen surtido, de entender las necesidades del cliente, de facilitar más la distribución para acercarnos a ustedes, de manejar los recursos con transparencia, de enseñar la palabra de Dios, de tener productos de calidad, de crear estrategias publicitarias, de publicar libros de sana doctrina que edifiquen al Cuerpo de Cristo; de tener un clima organizacional saludable, de estar a la vanguardia tecnológica, de comunicar y de estar más cerca de todos; de recorrer Colombia con nuestra librería móvil.


Por ese motivo
invitan a todo el cuerpo de Cristo a renovar su compromiso de fomentar la lectura, de edificar sus iglesias, de llegar a los no alcanzados, de ser el brazo social del pueblo cristiano junto con CLC Colombia®, un ministerio que irradia luz y cambia vidas.


David Pabón Serrano – CLC Colombia®

Evento de libreros-Hotel Tequendama, Bogotá Colombia

Capacitaciones, conferencias, foros, escritores, editoriales y trabajo social.

Novedad

Pocos de nosotros hemos escuchado acerca de Catherine von Bora. Y por supuesto, siendo la amada esposa de Martín Lutero, acertadamente podemos verla como una de las figuras de mayor influencia en la Reforma protestante. Ella hizo de su hogar un lugar celestial de reposo para la tormentosa y ajetreada vida del hombre que era su esposo.

En la famosa disputa de Lepzig entre Martín Lutero y John Eck en 1519, el monje de Witten erg cargaba en sus manos un ramo de flores, para poder disfrutar su fragancia en momentos de tensión y presión extremas. Alguien ha dicho, con acierto,  que en medio de sus tormentas y el estrés de sus últimos años, la esposa de Lutero y sus hijos fueron su “ramo de violetas”.

Lutero una vez dijo,  “Después de la Palabra de Dios, en el mundo no hay tesoro más preciado que el santo matrimonio. El mejor regalo de Dios es una esposa piadosa, alegre, temerosa de Dios con la que puedes vivir sosegadamente, a quien puedes encomendar tus bienes, tu cuerpo y tu vida entera”.

Propiedades
ISBN: 9789588867397
Referencia de producto: 01501397
Dimensiones: 
140 x 1 x 210 mm
Peso: 0,140kg
Cubierta: Rústica
Idioma: Español

QUE REGALAR

Dios sigue siendo soberano en nuestro mundo de hoy, ahora más que nunca. Sin embargo, la oración puede ser un acto difícil para los creyentes. Dios hace muchas promesas a su pueblo, pero el mundo, la carne y el diablo nos hacen dudar. Los informes de noticias se centran en guerras, desastres, hambrunas, escándalos, tragedias y toda forma de maldad. Las cosas hermosas, sanas y buenas como las obras de Dios y sus siervos, a menudo no se reportan o incluso pasan desapercibidas. Nuestra visión espiritual no está perfectamente clara. Aquí en la tierra, vemos a través de un vaso oscuro (1 Corintios 13;12).

Como los discípulos en el camino a Emaús (Lucas 24), necesitamos que Jesús abra nuestros ojos a esas maravillas y verdad ocultas. ¡Dios está respondiendo oraciones, y haciendo cosas maravillosa en el mundo! Esta ha sido una generación notable en la historia de la iglesia de Cristo. ¿Quién de nosotros. Hace 30 años, podría haber imaginado más de 100 millones de cristianos chinos, o grandes cantidades de personas creyendo en Cristo Jesús en Irán y Argelia, o avances en Camboya y Nepal? ¡Solo Dios! Así que comenzamos aquí con respuestas a la oración, con toda gratitud y alabanzas a nuestro Señor. Y persistimos en la oración por las cosas que a nuestros ojos parecen imposibles, porque nada es imposible para Dios. “Sus discípulos oyendo esto, se asombraron en gran manera, diciendo: ¿Quién, pues, podrá salvo? Y mirándolos Jesús, les dijo: Para los hombres esto es imposible; más para Dios todo es posible”. (Mateo 19; 25-26)